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- Cybèle 17 en NORUEGA -
Nordland – ¡Empieza la temporada 2019!



¡Ya estamos en julio! Llevamos dos meses navegando. Todo ha transcurrido con normalidad. Dejamos Bodø el 5 de mayo, tras una «última» y ligera nevada la noche anterior. El tiempo había sido muy bueno en abril y además… ¡estábamos en Francia! Pero no hay nada de lo que lamentarse, ya que este año navegamos a cubierto… Desde el primer momento, bajo las nubes y con temperaturas generalmente inferiores a 10° hemos sabido apreciar el nuevo «descapotable» tal y como se merece. Nos encanta llamarlo así, le hemos robado la idea para el nombre a uno de nuestros amigos. 


Navegando o haciendo escala, el cierre de bañera nos permite disfrutar al 100 % del entorno.





Izamos la mayor viendo perfectamente la evolución de la maniobra a través de la capota y podemos controlar todo el velamen desde el timón. ¡Es comodísimo! 


Cuando sale el sol y, os lo aseguramos, sale bastante… podemos cerrar las cortinas del bimini y/o abrir las «puertas laterales» de nuestro «descapotable». Incluso estando debajo tenemos que protegernos del sol, y podemos comprobar que «lona de cierre trasera» rima con «luminosidad».




En puerto maniobramos fácilmente. Para mayor seguridad solemos abrir una de las 2 puertas laterales, pero la visibilidad es buena y además conocemos bien el barco. 
En puerto somos la envidia de todos… Muchos de nuestros vecinos nos dicen que su tienda de bañera no es adecuada para navegar. Muchos no se atreven a dejarla colocada, al contrario que los noruegos. «Pragmatismo» es una palabra clave en Noruega.


Nos encanta almorzar bajo la capota… Cuando llueve… ¡y afortunadamente también cuando hace sol! 



¿Qué hemos hecho en estos dos meses? 

Hemos recorrido la costa al norte de Bodø, Steigen, Hammarøy… desde donde hay una vista magnifica de las islas Lofoten, al otro lado de Vestfjord. Otra vez bajo la nieve… Cruzamos al otro lado e hicimos una pequeña ruta y viramos ligeramente hacia la costa norte de las Lofoten, donde descubrimos una orografía más suave que al sur, que es más abrupto. Sin embargo, el mar abierto y la falta de abrigo nos han hecho volver hacia el interior rápidamente. En esta época, los secaderos están repletos de pescado para secar.





Hemos conocido a gente muy interesante, como Edgar y su rebaño de ovejas en Nordfolda (Steigen), que busca jubilados activos de cualquier país para que le echen una mano y a cambio les ofrece alojamiento y pescado. 



En junio hemos hecho amistades nuevas y nos hemos reencontrando con viejos amigos. Reencuentros y encuentros con otros navegantes. 


También hemos estado unos días en dique seco para dejar el casco a punto. 






En la costa de Salten, cerca de Bodø, hemos hecho muchas travesías. Beiarfjord y sus extraordinarios paisajes.



Una excursión en lancha semirrígida en Saltstraumen, una de las corrientes más fuertes del mundo, con Stella Polaris, equipo del que he formado parte todo el invierno como guía. 


Enlace



Y por fin, zarpamos hacia el sur.

Nos cuesta dejar atrás el norte de Noruega, que tanto nos ha gustado y tanto vamos a echar de menos. Recorremos ahora la maravillosa costa de Helgeland (que significa país de la felicidad o de la suerte en noruego), que está salpicada de miles de islas y que se extiende hasta Brønnøysund, una localidad ubicada justo en el centro de Noruega, a medio camino entre cabo Norte y cabo Lindesnes, al sur. 




Volvemos a cruzar el Círculo Polar Ártico para adentrarnos en los territorios del sur… Hemos descubierto el archipiélago de Vega, elegido Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO por sus excepcionales paisajes y por su cultura tradicional. Los isleños son los guardianes protectores de un tipo de ave migratoria que anida en Vega, el pato eider, cuyo plumón se encargan de recoger para gran alegría de los amantes de los edredones más lujosos. 


Tal y como teníamos previsto, este año hemos pasado mucho tiempo haciendo escala. Hemos descubierto fondeaderos extraordinarios. Explorando los archipiélagos y sus innumerables islas ocasionalmente descubrimos un pontón con los 15 metros que nos bastan para atracar o un auténtico puertecito que da abrigo a los barcos desde hace siglos… 





​Hemos comprado una jaula para pescar cangrejos. La temporada de cangrejos todavía no ha empezado (aunque hemos pescado algunos), ¡pero a los caracoles de mar les encanta! Los usamos para acompañar platos de pescado (bacalao o abadejo), de bígaros, mejillones y berberechos… un auténtico crucero gastronómico. 


El verano que estamos teniendo no coincide con el del calendario. Solemos tener días soleados, pero frescos, y de vez en cuando algunas horas con temperaturas de verano de verdad. ¡Pero no hay que desesperar!, no hemos venido hasta aquí por el buen tiempo, yo incluso me he dado un baño (bien tapado de pies a cabeza) y estamos bien protegidos del frío. 


Todavía no hemos decidido dónde pasaremos el invierno. Aunque tenemos varias opciones pensadas. De momento seguiremos explorando hasta llegar a Trondheim, desde donde empezaremos a avanzar más rápidamente hacia el Sur. 


¡Feliz verano y buenas travesías a todos! 




Si queréis conocer de cerca nuestras travesías, visitad nuestro blog
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¡Hasta pronto! 
François y Valérie a bordo del S/Y Cybèle 17 - 14 de julio de 2019
40 años de Experiencia
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de capotas y biminis
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